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:: Ice Climber ::10 février Ciudades InvisiblesFWG) Kuru: Cocinando para descargar la mala onda dice:
buenasss
(FWG) Kuru: Cocinando para descargar la mala onda dice:
ciudades invisibles??
:: Ice Climber :: dice:
Hola
:: Ice Climber :: dice:
Estas?
:: Ice Climber :: dice:
Ciudades Invisibles, es un libro de Italo Calvino
:: Ice Climber :: dice:
Es la historia -ficticia por cierto- de Marco Polo, quien le cuenta y describe al Khan, El Gran Emperador de Mongolia, como son las ciudades de su extenso reino.
:: Ice Climber :: dice:
Ciudades que el Khan, nunca verá.
:: Ice Climber :: dice:
Tal vez por eso sean Ciudades Invisibles.
:: Ice Climber :: dice:
O tal vez, por que son aquellas ciudades, que solo existen en el corazón de los hombres
:: Ice Climber :: dice:
Y hay una ciudad, que admiré especialmente, una ciudad que he visto, una ciudad, que tal vez exista en mi corazón.
:: Ice Climber :: dice:
"Mi Imperio está hecho de la materia de los cristales, ordenadas sus moléculas en un modelo perfecto. En medio del oleaje de los elementos, toma forma un duro y espléndido diamante, una montaña inmensa, facetada, transparente..."
:: Ice Climber :: dice:
Tengo una foto de esa ciudad.
:: Ice Climber :: envía:
Se completó la transferencia de "alpamayo1.jpg".
(FWG) Kuru: Cocinando para descargar la mala onda dice:
llegue
(FWG) Kuru: Cocinando para descargar la mala onda dice:
q lindo 1 janvier Una vez más...Me despierto en la oscuridad. Me quedo quieto dentro la bolsa de dormir, trato de moverme lo menos posible, aunque las ganas de orinar ya se me hacen inaguantables. Calculo la hora, solo por pensar en algo. Hará frío?. Demasiado te, mate, sopas, jugos... y todo por no deshidratarme...
Mierda!! No aguanto más. Me empiezo a vestir. Dónde carajo dejé la linterna? Espero no despertar a nadie...
Las medias en el fondo de la bolsa... el polar estaba por acá... Salgo del refugio intentando no pisar a nadie.
En medio de la oscuridad de una noche sin luna, veo un cielo rebosante de estrellas, por debajo, un mar de nubes increiblemente calmo, y más allá, la cumbre envuelta en sombras...
Me quedo un largo rato en la puerta del refugio, me siento dentro del mundo, con toda esta magia para mí solo...
Del mar de nubes, emerge una punta de plata, aguda, como un estilete, se va curvando, como una daga, para convertirse finalmente en una Luna.
Es la Luna, en Cuarto Creciente naciendo desde este océano de nubes que separa la Tierra del Cielo... y sobre ese límite me encuentro yo, en mi camino de la cumbre...
Entro en el refugio y me acomodo nuevamente en mi bolsa de dormir, solo quedan unas horas antes de salir para intentar la cima.
Ya no vuelvo a dormir, pero en el nerviosismo de la incertidumbre, se que lo voy a lograr.
Martín
P.D.: Gracias Anny, Ecu, Darío, Ariel y Ariel
Mediciones realizadas en el Vn. Lanin
Errores, correcciones y otras yerbas. (Estos deberes son para vos Jaime!!!)1) Ref. Patoruzú, en el Filo Sudoeste o Paimún del Vn. Lanin, a 1.800 m.s.n.m. inutilizable.
2) El Ref. de la Cara Sur, se encontraba a 2.450 m.s.n.m., y ha sido barrido por una avalancha hace ya varios años.
2) No se realizaron mediciones sobre los Refs. R.I.M. 26, y C.A.J.A. . sobre la Ruta Tromen, o Noroeste.
3) El Ref. B.I.M. 6, está emplazado a 2.315 m.s.n.m., sin embargo, las coordenadas de GPS que se citan usualmente son erroneas.
Hace pocos días, tuve la oportunidad de realizar mediciones, a pedido del personal de la Seccional de Guardaparques de Río Turbio, obteniendo los siguientes datos:
Base:
Of. de Parques Nacionales Secc. Río Turbio
Coordenadas: S39 35 21.2 W71 25 46.6
Altura: 1.147 m.s.n.m.
Error de +/- 4 m.
Ref. B.I.M. 6:
Coordenadas: S39 36 59.9 W71 28 49.6
Altura: 2.268 m.s.n.m.
Error de +/- 4 m.
Cumbre:
Coordenadas: S39 38 14.7 W71 30 10.1
Altura: 3.767 m.s.n.m.
Error de +/- 4 m.
Observaciones: Las mediciones del Ref. B.I.M. 6, dieron un error de 32 m. en sentido horizontal (error de coordenadas, muy probablemente este error se originó al realizar la conversión del formato de datos) y de 47 m. en sentido vertical, seguramente este error fue debido a que originalmente la medición se realizó con altímetros barométricos, que al registrar variaciones de presión, o tal vez mal calibrados, que se tradujeron en lecturas erroneas de la altura.
En cuanto a la medición de la cumbre, consideramos que por sí sola no es una diferencia relevante, aunque si un dato importante a tener en cuenta en futuras mediciones.
Todas las mediciones se realizaron entre el 27 y 28 de Diciembre de 2.005, con un GPS marca Garmin, modelo GPSmap 60.
Les envío un cordial saludo.
Martín G. Molteni
San Isidro, Buenos Aires.
ARGENTINA
10 août On the edgeTodas estas montañas carecen de importancia mientras se vea en ellas la "victoria" o la "derrota".
Mientras un hombre no se pruebe a sí mismo en ellas, y llege a ser un hombre sin experiencias prestadas, un hombre que no ha aprendido de memoria lo que se siente al iniciar la escalada, o en la cumbre, los "exitos" seguiran siendo una ilusión, y las "derrotas", una serie de desilusiones.
Despues de encontrarme en medio de la soledad y el dolor, experimenté de pronto como se quebraba mi mundo, y solo me quedaban las experiencias adquiridas en los años de andar las montañas.
Y precisamente estos estados de ánimo y experiencias auténticas, al fin me devolvieron la confianza.
En aquellos días comprendí que no habían sido los éxitos continuamente nuevos los que me habían espoleado, sino la vida que se disfruta allá arriba, como algo que tiene valor por sí mismo. Al recordar la blanca soledad de las montañas, se abrió para mí, una idea de liberación, y no únicamente un consuelo. Gracias a la blanca soledad, la negra soledad, pudo ser vencida.
Por eso decidí retomar mi camino, en el punto justo en que lo había interrumpido. 28 juillet Vn. Lanin, el Pillán de la montaña...Cuenta la leyenda, que en las entrañas del Lanin, habita un espíritu maligno, el Pillán, que arroja rocas, lava y tempestades sobre quien se atreva a aventurarse en sus dominios... El Vn. Lanín, con sus 3.776 m.s.n.m., se eleva más de 2.000 m. por sobre las demás montañas de la región, y con un desnivel de 2.800 m. hasta su cumbre, constituye un desafío muchas veces subestimado, debido a la baja dificultad técnica de su ruta Normal o N.O., también conocida como ruta Tromen o "Espina de Pescado". Pero bien es sabido que no existen montañas fáciles... Desde la Depresión del Tronador, puedo distinguir a más de 200 km. al Norte, la inconfundible silueta del Vn. Lanin, hace ya un año que estubimos allí, y sin embargo, los recuerdos de aquella aventura, acuden a mi mente tan claros como el día que sucedieron... ...Nos juntamos en Junin de los Andes, Mariano, Pablo, el otro Mariano y yo, como los bandoleros que se juntan para perpetrar el atraco al pueblo, más tarde se nos unió un grupo de Rosarinos, Fabián, Ariel, Nano, Chompi y El Indio, toda una muchedumbre, al día siguiente, salíamos para Tromen, la Ruta Normal del Vn. Lanin, nuestra primera montaña. Llegamos a Tromen a eso de media mañana, luego de las presentaciones de rigor con el "Panda", el Gardaparques de Tromen, y una rápida visita al campamento de la Fundación Vida Silvestre (léase rapiñar comida), salimos hacia el refugio del R.I.M. 26, a 2.450 m.s.n.m. . Este es un muy buen refugio, construido sobre cemento, estructura de hierro, revestido con madera por dentro, chapa pintada por fuera, y con lana de vidrio como aislante. En su interior había cuchetas, y una mesa, lamentablemente, como pude comprobar años después, nada de esto existía- subimos muy cargados y con el tiempo inestable, llegamos al refugio ya atardeciendo y bajo una continua llovizna, luego la sagrada rutina de comer, descansar, cenar y dormir... El día siguiente amaneció muy inestable, por no decir horrible, de todos modos, después de un potente desayuno preparado maravillosamente por Fabián, salimos a caminar por el glaciar, pasamos por el Refugio del C.A.J.A., de chapas y piso de tierra, instalado a 2.600 m.s.n.m. Visitamos a sus ocupantes, a quienes encontramos desplegando su actividad principal: Dormir. Una pequeña charla con ellos, y quedamos en pasar a buscarlos mañana temprano para intentar la cumbre, si el tiempo pintaba bien. Seguimos nuestro camino un poco más, pero como el tiempo empeoraba, y el hambre apretaba, la opción fue un buen culipatín, los más expertos en el arte del ski, se lucieron con una magnífica bajada en "ramasse" hasta el refugio, por supuesto, que por haber llegado primeros, fue a ellos a quienes les tocó cocinar... El resto del día, lo pasamos recibiendo a la gente que llegaba al refugio, y tratando de ordenar un poco el caos en que se había convertido. Después de la cena, a dormir temprano, mañana era el gran día. Lo ibamos a intentar de todos modos. El condenado a salir a ver el tiempo, dió su visión: -Cielo Despejado!- El ajetreo se adueñó del refugio, y en un instante todo estuvo listo. Era hora de partir.Pensaba en si las luces de nuestras frontales se verían desde abajo, serpentenando entre las piedras y grietas del glaciar, recordaba las heroicas gestas de los Alpes y el Himalaya, que tantas veces había leído, hasta que comprendí que ya no tenía nada que imaginar, que estaba viviendo mi propia aventura en la montaña... Llegamos al refugio del C.A.J.A., pateamos las chapas para avisar a nuestros amigos de nuestra llegada, pero solo se oyó un extraño ronquido que interpretamos como un: -No jodan, che!-, por lo que continuamos nuestro camino. A todo esto, Nano, se había empeñado en convertirse en Cineasta de Montaña a mi costa, por lo que no dejaba de escracharme con su Super 8, hasta cuando iba a hacer mis necesidades, una intimidatoria amenaza con mi piqueta, terminó con sus aspiraciones de Cineasta...Así fuimos ganando altura, y hacia los 3.000 m.s.n.m., nos sorprendió el amanecer, el sol, emergiendo entre los cúmulos, en un grandilocuente juego de luces y sombras, nos regaló el espectáculo más maravilloso que jamás habíamos visto. Un breve descanso, y a seguir, pero las nubes se cierran, amenazadoras, sobre nosotros, oprimiéndonos con su blancura deslumbrante, Fabián, el más coherente de todos, decide descender. El resto del grupo, seguimos hacia la cumbre, pensando que ya faltaba muy poco, claro que solo era una suposición, hacía rato que navegábamos dentro del viento blanco, sin arriba ni abajo, sin camino ni destino. Las paradas eran cada vez más frecuentes, en un intento por orientarnos, pero solo lluvia, viento, granizo o nieve, aveces, todo junto, la tormenta no daba tregua... Teníamos que renunciar, estando ya cerca de la cumbre? Agotados, y calados hasta los huesos, no veíamos otra opción sensata más que descender cuanto antes. Por lo menos, lo habíamos intentado, lo triste era que ya no tendríamos otra oportunidad, no este año, tal vez el próximo... cuando de pronto, un claro en el cielo, nos deja vislumbrar los últimos contrafuertes del Volcán, ahí nomás, casi al alcance de la mano... Con la últimas energías, superamos unos 200 m. o 300 m. más, y llegamos a un filo transversal que supuse el borde del cráter, tapado por milenios de hielo, desde el otro lado, la vertiente Sur, lanza hacia el cielo, sendas olas heladas, solo para darle mayor vehemencia a la cumbre, rodeamos estas "olas" hacia el Oeste, para pisar por fin, la cumbre. Permanecimos solo unos breves instantes en ese infierno que era la cima, el viento blanco era atroz, sólo nos quedamos el tiempo suficiente para un brindis con licor de menta, y la foto de la cumbre sin ninguna visibilidad, dejamos nuestro testimonio y... a huir!Mi imágen de la cumbre distaba mucho del sufrimiento que estabamos padeciendo, nuestras huellas, único elemento de referencia, habían sido borradas por la ventisca, ahora dependíamos únicamente de nuestro instinto. Ariel y Nano, cometieron un error más que grave, se sacaron sus lentes congelados, para intentar ver mejor en la tormenta, en poco tiempo, sus retinas se irritaron por el reflejo de la luz, la temida ceguera de nieve estaba presente. Con dos integrantes del grupo en estas condiciones, la situación se tornaba más que crítica, y ya no nos quedaban muchas horas de luz para encontrar el refugio. Ayudando a Ariel y a Nano, decidimos descender como y por donde fuera, una vez abajo, no sería difícil encontrar terreno conocido. Lenta, muy lentamente, fuimos perdiendo altura, el temporal no calmaba, las horas pasaban y el entorno seguía siendo el mismo... Una y otra vez tuvimos que volver a trepar ladera arriba, estabamos bajando muy hacia el Oeste, donde los glaciares caen a pico... Tal vez, si realizaramos una travesía hacia el Este, hasta encontrar el glaciar de la cara Norte del volcán, en cuya margen se encuentran los refugios... Aprobada la moción, allá fuimos... Aguien vislumbró un reflejo metálico entre la neblina, nos quedamos mirando en la dirección indicada, esperando que se habrieran las nubes nuevamente, sería una ilusión? No, no era una ilusión, era el refugio del C.A.J.A. con su techo de chapas, que brillaba entre la bruma, indicandonos el camino a casa. El refugio del C.A.J.A. estaba vacío, nuestros amigos habían bajado, andamos las últimas pendientes hasta el refúgio del R.I.M. 26 muy cansinamente, sabíamos que allí había gente, que podríamos descansar, secarnos, y comer algo, Ariel y Nano necesitaban atención, sus lesiones -como comprobamos más tarde- no eran nada grave, pero necesitaban atención, Nano, además, denotaba un acusado agotamiento, pero ya estabamos a metros del refugio, no había de que preocuparse... Nos encontramos el refugio ocupado por un grupejo de no se dónde, que muy gentilmente -y luego de devorarse todas nuestras provisiones- nos invitaron a continuar el descenso hacia Tromen, en plena lluvia, y con dos personas lesionadas. Por supuesto que la radio que tenían "no funcionaba" y no podían avisar que llegaríamos abajo ya entrada la noche... Es así que el descenso se prolongó por otras 4 hs. más, arrivando al establo del Panda cerca de las 23 hs., inmediatamente, Fabián prestó primeros auxilios a Ariel y a Nano. Esa noche dormimos sin problemas... Los siguientes días los pasamos visitando el campamento de la Fundación Vida Silvestre, y tratando de recomponernos, algunos se quedaron descansando en Tromen, otros tenían Frey como destino. Un buen día con Ariel, decidimos que ya era hora de volver a casa, la aventura, había terminado por este año. El próximo verano, haría el Curso de Hielo en El Tronador. Tal vez debí haber empezado por ahí. Una escalada urbana...Buenos Aires, es una ciudad alejada de las montañas, sin embargo, los escaladores porteños, siempre se las ingeniaron para despuntar el vicio...
Una tarde cualquiera, mientras entrenábamos en la Palestra del Ce.N.A.R.D., nos llegó la noticia, en Escobar, existía una chimenea de una fábrica abandonada, que los viejos escaladores de Buenos Aires habían utilizado como lugar de entrenamiento, Lionel Terray y Guido Magnone, los franceses conquistadores del Chalten (Fitz Roy) habían estado allí en el año 1.951.
Motivados por la curiosidad, y llenos de expectarivas de un lugar, para nosotros nuevo, el siguiente fin de semana nos encontramos sentados en el 60 de Panamericana, rumbo a la chimenea de Escobar. Otro bondi más, unas cuadras caminando, cruzamos unos yuyales, un bosquecito, y ya estamos ante la chimenea. Su aspecto es bastante tétrico, el ladrillo se ve gastado, tiene rajaduras por todas partes, y en la mitad superior, un agujero por el que puede meterse una persona!. La chimenea está sujeta por grandes aros de metal ubicados a modo de abrazaderas, separados por unos 3 m. unos de otros, excepto antes del agujero, donde aparentemente falta uno de los aros... Un injusto sorteo, me deja de segundo, trepamos los primeros 5 m. de la plataforma de la base, y armamos el relevo en la primera abrazadera, convenimos hacer un segundo relevo en la mitad de la chimenea, para poder escalar un tramo cada uno de primero. Pitty sale de primero en este largo. El ladrillo viejo y polvoriento, no es una superficie agradable para escalar, y los agarres se desmenuzan con solo tocarlos. Una lluvia de pequeños fragmentos de ladrillo cae sobre mi casco, a pesar de la delicadeza que pone Pitty en cada paso,en cualquier caso, son más molestos que peligrosos, y no me preocupan demasiado. Pitty progresa rápido, pero depronto se detiene, me avisa que evidentemente falta un aro... un tramo demasiado largo sin asegurar para esta estructura tan endeble, duda unos instantes y continua, la tensión es infinita, el tiempo se detiene, hasta que supera el paso sin inconvenientes, y se asegura a la siguiente abrazadera, donde arma un relevo aéreo. Izamos la mochila, y lo alcanzo; con la soga por arriba, todo es mucho más fácil, sin embargo la dificultad de algunos pasos, me sorprende, no por la dificultad en sí misma, sino por la mala calidad de los agarres, con el polvo de los ladrillos y la mugre no hay magnesio que valga !. Colgados de la abrazadera, a 15 m. del piso, nos tomamos unos minutos para relajarnos, el paisaje es hermoso, hacia un lado, vemos las casas de fin de semana, y la gente en los jardines totalmente ajenas a nosotros, como en universos distintos, hacia el otro lado, las barrancas, y una bonita lagunita que desagua en algún río, que probablemente sea el Lujan. Evaluamos el siguiente tramo, no se presenta nada alentador, las rajaduras estan más abiertas que en la sección inferior, y los ladrillos sueltos del agujero, hacen el ascenso especialmente delicado y peligroso, la corona que remata la chimenea, también está fracturada, y con un extraplomo de 15º, va a ser un hueso duro de roer... Veo que las dos últimas abrazaderas están a 50 cm. una de otra, por lo menos una a favor !. Intento seguir una línea de ascenso cercana a los bulones de las abrazaderas, para poder protejer los tramos, pero al llegar al agujero me desvío ligeramente a la izquierda, alejándome de la línea planeada, ahora debo realizar una corta travesía hacia la derecha, para colocar el primer seguro, lo que me obliga a colocar el pié en el agujero, desprendo un ladrillo, que Pitty esquiva hamacándose en el relevo hacia un lado. No muy gentilmente me agradece el regalito... Una vez superado el agujero, solo queda un tramo de unos 6 m. y la corona, supero el último tramo, y equipo las 2 abrazaderas, para atacar el paso de la corona, de 2 m. más y 15º de sobrependiente, con la mayor seguridad posible. Mientras coloco el último seguro, me siento mareado, como si me estuvieran meciendo... Miro hacia bajo, y me doy cuenta que no es mi imaginación... el movimiento es real! Esto se mueve todo!! Parce un flan!! Colocado el último seguro, pido soga, y salgo disparado hacia arriba, pongo una mano sobre el borde superior de la corona, ya casi lo tengo... ahora la otra mano, me elevo a pura fuerza de brazos, con las piernas colgando en el vacío y ya... Se trabó la soga!! miro los dos seguros y veo que la soga está mal colocada en el último de ellos, un error imperdonable, en un segundo pensé mil cosas, la reacción fué instantánea, soltar este seguro para liberar la cuerda, era la única solución... Hecho! Ahora sí, solo un poco más! Me asomo al borde de la corona, pensando que podría agarrarme del borde interior, pero el espesor de la pared de la corona era de más de 50 cm., en esa situación, era todo un abismo! Con los brazos ateridos, no estaba en condiciones de pensarlo mucho, así que no lo dudé, tomé impulso y... tiré el manotazo. Sin mucha elegancia, me acomodé en el hueco de la chimenea, dentro de ella, una escalera de hierro amurada, me permitió armar un buen relevo para segurar a Pitty.Otra vez izamos la mochila, la chimenea se mece suavemente mientras sube Pitty, se asegura a la escalera, y nos abrazamos, contentos con nuestra pequeña aventura, disfrutamos unos instantes desde nuestro nido, sino de águilas, por lo menos de caranchos, pero aún nos queda el descenso. Preparamos el rapell, con una cinta tubular atada a la escalera, las puntas de la soga doble, llegan exactamente hasta la plataforma superior de la base. El primero en descender es Pitty, con cada cimbronazo de la cuerda, la chimenea se mueve más, pareciera que está a punto de quebrarse... Por fin llega, ahora me toca a mí, bajo despacio, tratando de no sobrecargar el anclaje innecesariamente, y así hasta tocar tierra firme. Mientras cruzamos los yuyales, un perro negro, grandote y muy cabrón, nos persigue, entre ladridos y tarascones, al llegar a la calle, ya no nos perseguía, por las dudas, seguimos corriendo... Son los riesgos de la escalada urbana... Tincho
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